![]() |
| El aniversario de Chorrillos se celebran todos los 28 y 29 de Junio |
La primera vez que fui a la playa creía que la arena se podía
comer. Tenía 8 años y toda la curiosidad de saber a qué sabia el mar, esto
suena un poco extraño, pero para ese entonces esa idea se convirtió en una de
mis principales preocupaciones.
He vivido en Chorrillos desde el primer mes en el vientre de
mi madre, he disfrutado de sus cambios, de sus playas, de su encantador ceviche y de su incomparable gente.
Mi madre que también ha disfrutado su juventud en la costa verde, me contaba
que la famosa playa “Agua Dulce” era el lugar perfecto para disfrutar de una
buena tarde junto a los amigos.” La playa me sabía bien” decía.
¿Sabía bien? ¿Entonces,
la playa tenia sabor? Esa frase literalmente marcó mi mente, en mi afán de
encontrar el sabor del mar salí de mi casa, tomé un micro que me llevara hacia el
malecón y grande fue mi sorpresa cuando llegué
y encontré todo un jolgorio en el lugar. Era el aniversario del distrito y el
alcalde Augusto Miyashiro se estaba dirigiendo a los chorrillanos con gran énfasis.
Eso no me detuvo, pero si me llamó mucho la atención por los objetos tan
graciosos que vendían.
Pregunté y pregunté, una señora que me vio sola me preguntó el
porqué de mi intereses, rápidamente le dije que estaba buscando a mi madre que
vendía marcianos en dicha playa, seguro pensarán que le mentí, pero no. Llegué
a la famosa playa “Dulce” y encontré a mi mamá.
Horas más tarde después de la requintada de mi madre y la
sorpresa de ver esa enorme masa de agua, decidí probar el mar. Sí, probar el
mar. Tomé un puñado de arena con la mano y comí un poco de esas piedritas tan
juntas.
Puedo decir que me gusto mucho a que supo el mar y debo
admitir también que la probé unas muchas veces más. Lamentablemente el gustito
me costó una operación del apéndice en el 2007. El sabor del mar tiene marca y está
en el lado derecho de mi abdomen.
Ahora a los 19 años recuerdo con mucha alegría ese episodio
tan curioso que pasé.



