viernes, 16 de noviembre de 2012

El sabor del mar

El aniversario de Chorrillos se celebran todos
los 28 y 29 de Junio

La primera vez que fui a la playa creía que la arena se podía comer. Tenía 8 años y toda la curiosidad de saber a qué sabia el mar, esto suena un poco extraño, pero para ese entonces esa idea se convirtió en una de mis principales preocupaciones.
He vivido en Chorrillos desde el primer mes en el vientre de mi madre, he disfrutado de sus cambios, de sus playas, de su  encantador ceviche y de su incomparable gente. Mi madre que también ha disfrutado su juventud en la costa verde, me contaba que la famosa playa “Agua Dulce” era el lugar perfecto para disfrutar de una buena tarde junto a los amigos.” La playa me sabía bien” decía.

¿Sabía  bien? ¿Entonces, la playa tenia sabor? Esa frase literalmente marcó mi mente, en mi afán de encontrar el sabor del mar salí de mi casa, tomé un micro que me llevara hacia el malecón y grande fue mi sorpresa cuando  llegué y encontré todo un jolgorio en el lugar. Era el aniversario del distrito y el alcalde Augusto Miyashiro se estaba dirigiendo a los chorrillanos con gran énfasis. Eso no me detuvo, pero si me llamó mucho la atención por los objetos tan graciosos que vendían.
Pregunté y pregunté, una señora que me vio sola me preguntó el porqué de mi intereses, rápidamente le dije que estaba buscando a mi madre que vendía marcianos en dicha playa, seguro pensarán que le mentí, pero no. Llegué a la famosa playa “Dulce” y encontré a mi mamá.
Horas más tarde después de la requintada de mi madre y la sorpresa de ver  esa enorme masa de agua, decidí probar el mar. Sí, probar el mar. Tomé un puñado de arena con la mano y comí un poco de esas piedritas tan juntas.
Puedo decir que me gusto mucho a que supo el mar y debo admitir también que la probé unas muchas veces más. Lamentablemente el gustito me costó una operación del apéndice en el 2007. El sabor del mar tiene marca y está en el lado derecho de mi abdomen.
Ahora a los 19 años recuerdo con mucha alegría ese episodio tan curioso que pasé. 

viernes, 9 de noviembre de 2012

SANGRE Y CRUELDAD:"EL SEXTO"


La transmisión en vivo más sangrienta y desgarradora que marcó un hito en la historia de la televisión peruana  y que quedó en la retina de miles de televidentes se denominó, “La matanza del El Sexto”.
 El 27 de Marzo de 1984 aproximadamente a las 10 de la mañana un grupo de reos que se negaban a ser trasladados al penal de máxima seguridad “Cachiche” en Ica encabezados por Luis García Mendoza alias “Pilatos”  ingresaron a  zona restringida del penal y tomaron 20 rehenes, entre ellos se encontraban abogados, psicólogas y empleados del recinto. Este hecho significó el inicio de todo un día estremecedor.
Mientras transcurrían las horas los reos exigían condiciones de fuga  que eran inadmisibles para la fiscalía de turno, la principal petición que después sirvió de operativo para la guardia republicana, eran dos camionetas abastecidas de gasolina y el libre acceso a la avenida Bolivia, caso contrario los rehenes irían muriendo cada hora a vista y paciencia de las cámaras de televisión que se encontraban al frente en el colegio Guadalupe.
Las amenazas de los reos, la desesperación de la policía y el asombro de los periodistas y camarógrafos que se encontraban en el lugar eran la mezcla perfecta para el primer aniquilamiento en vivo. Víctor Ayala Rojas “Carioco” roció de gasolina a Carlos Rosales y segundos después lo quemó vivo ante la admiración de centenares de peruanos.
Casi a las 2:30 de la tarde la segunda víctima Rolando Farfán recibió un balazo en el pecho por uno de los reos apodado el “Loco Alejo”, los periodistas totalmente estupefactos y los policías que seguían con las manos atadas por la resolución que aún no llegaba, no podían creer lo que estaba pasando, era la primera vez que una transmisión en vivo dañaba tanto la sensibilidad de los peruanos.
La tercera víctima sufrió a un más la crueldad del 27/3, en su afán por huir de sus captores intento saltar la grada que separa el tragaluz del techo, pero su intento fue en vano. Uno de los reos tomó un cuchillo y corto en vivo la pierna de este avezado que solo atino  a gritar y pedir ayuda. Los periodistas gritaban a la policía que disparen, pero a pesar de los gritos y lamentos nada podían hacer, estaban cruzados de manos.
A las 9:45 de la noche, la operación por rescatar a los rehenes fue protagonizada por una balacera que dejó 22 muertos y más cuarenta heridos. Entre ellos el conocido “Mosca Loca” un narcotraficante que fue asesinado por los mismos reos que tenían algunas rencillas con él.
El crimen en “El Sexto” no solo reflejó la situación que se vivía en el penal, el hacinamiento, el  acceso a armas blancas y la corrupción de altos funcionarios de la justicia en la capital, sino también  la capacidad del ser humano por auto destruirse y alimentar su morbo.

lunes, 5 de noviembre de 2012

LO QUE UN DÍA FUE:LA HERRADURA


Olor a limones y arena fina como sabana de seda era lo que diferenciaba la playa La Herradura de los de más balnearios de la costa verde. La playa más ostentosa de comienzos del siglo XX había conquistado a las personas más ilustres de la época y transformado su entorno con pura arquitectura elegante.
Pasear por el malecón de la Herradura era disfrutar de un desfile de gala, los bañistas que asistían vestían con sus mejores trajes no solo para admirar el tranvía construido por la empresa CNT O también llamada “La Nacional” sino  también para admirar  las fuertes olas de hasta tres metros de altura que servían de herramienta perfecta para los tablistas de la época. Así la llamada “Perla del Pacífico”, se convirtió rápidamente en la playa más visitada por la sociedad limeña.
Todos los domingos y feriados familias enteras se trasladaban desde Lima hasta Chorrillos para disfrutar de los recintos más lujosos  en la Herradura, el club “Palm Beach”, el único lugar que poseía la primera piscina salada en el Perú ,el  “Suizo” y “El Samoa” eran lugares de diversión y recreación para los bañistas.
Ya con la llegada del edificio “Las Gaviotas”, las visitas a la Herradura se hicieron  permanentes, muchos limeños que ocupaban pequeños departamentos en las playas de Eisha  y Asia decidieron cambiarse al mar de Chorrillos para admirar la maravillosa vista de la costa verde.
 Pero con el inicio de la época del automóvil y la quiebra de la empresa CNT, la Herradura perdió su esplendor. El alcalde de Chorrillos Pablo Gutiérrez mandó dinamitar parte de las faldas del cerro rocoso para abrir paso a la playa la Chira, dejando a la Herradura sin 100 metros de playa. La “Perla del Pacífico” no volvió a recuperar su olor ni su color.
Ahora el malecón de la playa está repleto de salsodromos y discotecas que sirven a la vez de restaurantes. Los personajes ilustres fueron cambiados por vendedores de golosinas, la modernidad no regreso a lo que un día fue la  elegante Herradura.
La Herradura, la playa más ostentosa del SXX.