jueves, 18 de octubre de 2012

Lo que un día fue... LA HERRADURA


Ni el Cristo del Pacifico ni la Cruz del Morro de Chorrillos, van a reemplazar lo que una vez fue La Herradura, la playa más acudida de los últimos años y la primera  de gente acomodada.
Los limeños  más ostentosos de la capital del siglo XX con trajes de gala como en Jirón de la Unión y Paseo Colón, visitaban el mar de Chorrillos en todas las estaciones y a cualquier hora del día. La Herradura, era llamada la playa de la estaciones, no solo por su cálido sol, sino también por la arena fina que servía como buen colchón para armar los famosos campamentos.
 A inicios de siglo la misma empresa que construyó  el tranvía que daba pase de la ciudad al mar, planifico construir en las faldas del cerro, casa de dos pisos por la vista insuperable que poseía La Herradura.
En 1912, con la construcción de la Vía Expresa y el asfaltado de la costa verde, la gente ya podía llegar en auto a la playa, situación que aumento las visitas de noche al bulevar e incentivo a que parejas mantengan relaciones sexuales dentro de los mismos.
En 1930 se funda el club “Palm Beach”, el único lugar que poseía la primera piscina salada en el Perú y en donde asistían personajes políticos de la época. Siete años más tarde con la llegada del “Suizo” y “El Samoa” la competencia monopólica empezó a rechinar en los ojos de diversos inversionistas extranjeros.
La construcción del edificio “Las Gaviotas”  que servía más a modo de recreación que de vivienda, involucro la acogida de varios sectores miraflorinos para comprar departamentos en la costa verde y no más en playas del sur.
Pero no solo la playa tenía todo un boom económico sino también recreacional, los tablistas de los años 60  tomaron la iniciativa de la mano de Carlos Dogni Larco y emprendieron el deporte de los tubos y las tablas, ya que la herradura poseía olas que llegaban hasta los tres metros de altura y se caracterizaban por su fuerza. La parte más interesante se veía después de la tercera sección hacia el Morro. Era la playa más acudida por tablistas antes que Eisha.
La decadencia de La Herradura empezó con la alcaldía de Pablo Gutiérrez, ni la generación de los tablistas ni la reunión de clubes famosos evito que el corrupto alcalde terminara con la playa. Pablo dinamito parte de las faldas del cerro rocoso para abrir paso a la playa la Chira, dejando a la Herradura sin 100 metros de playa.
Ahora la Herradura después de varios años ha sido reconstruida por la alcaldesa Susana Villarán, pero ya no es la misma, “EL Samoa” se ha convertido en un salsodromo de mala muerte, el edificio las gaviotas solo es residido por los antiguos dueños, las discotecas que se lucen frente al mar son ordinarias para lo que un día fue la playa más reconocida de la Lima. La Herradura ha perdido su color y su olor. 

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