Ni el Cristo del Pacifico ni la Cruz
del Morro de Chorrillos, van a reemplazar lo que una vez fue La Herradura, la playa
más acudida de los últimos años y la primera de gente acomodada.
Los limeños más ostentosos de la capital del siglo XX con
trajes de gala como en Jirón de la Unión y Paseo Colón, visitaban el mar de
Chorrillos en todas las estaciones y a cualquier hora del día. La Herradura,
era llamada la playa de la estaciones, no solo por su cálido sol, sino también por
la arena fina que servía como buen colchón para armar los famosos campamentos.
A inicios de siglo la misma empresa que construyó
el tranvía que daba pase de la ciudad al
mar, planifico construir en las faldas del cerro, casa de dos pisos por la
vista insuperable que poseía La Herradura.
En 1912, con la construcción de
la Vía Expresa y el asfaltado de la costa verde, la gente ya podía llegar en
auto a la playa, situación que aumento las visitas de noche al bulevar e incentivo
a que parejas mantengan relaciones sexuales dentro de los mismos.
En 1930 se funda el club “Palm
Beach”, el único lugar que poseía la primera piscina salada en el Perú y en
donde asistían personajes políticos de la época. Siete años más tarde con la
llegada del “Suizo” y “El Samoa” la competencia monopólica empezó a rechinar en
los ojos de diversos inversionistas extranjeros.
La construcción del edificio “Las
Gaviotas” que servía más a modo de recreación
que de vivienda, involucro la acogida de varios sectores miraflorinos para comprar
departamentos en la costa verde y no más en playas del sur.
Pero no solo la playa tenía todo
un boom económico sino también recreacional, los tablistas de los años 60 tomaron la iniciativa de la mano de Carlos
Dogni Larco y emprendieron el deporte de los tubos y las tablas, ya que la
herradura poseía olas que llegaban hasta los tres metros de altura y se
caracterizaban por su fuerza. La parte más interesante se veía después de la
tercera sección hacia el Morro. Era la playa más acudida por tablistas antes
que Eisha.
La decadencia de La Herradura empezó
con la alcaldía de Pablo Gutiérrez, ni la generación de los tablistas ni la reunión
de clubes famosos evito que el corrupto alcalde terminara con la playa. Pablo
dinamito parte de las faldas del cerro rocoso para abrir paso a la playa la Chira,
dejando a la Herradura sin 100 metros de playa.
Ahora la Herradura después de
varios años ha sido reconstruida por la alcaldesa Susana Villarán, pero ya no
es la misma, “EL Samoa” se ha convertido en un salsodromo de mala muerte, el
edificio las gaviotas solo es residido por los antiguos dueños, las discotecas
que se lucen frente al mar son ordinarias para lo que un día fue la playa más
reconocida de la Lima. La Herradura ha perdido su color y su olor.
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