Sin duda alguna Cementerio
General 2 de Dorian Fernández Moris está por encima de su antecesora en lo que
ha fotografía se refiere. La trama recurrente que utiliza es pobre, endeble y
carece de originalidad, la misma madre soltera protegiendo a su hijo pequeño de
sucesos paranormales que lo asechan es ya un paradigma impuesto por el cine de
terror caducado hace varios años.
La ouija un elemento utilizado
en películas como el Aro y El bebé de Rosemary grandes éxitos comerciales
hicieron creer al iqueño que su último filme sería más original que los demás
largometrajes de terror, pese a esto se reconoce la utilización de elementos
que engloban la historia en torno al cementerio y la continuidad entre una y
otra.
Siendo una película de terror
tendría que generar miedo, en Cementerio General este objetivo no se cumplió y
ahora los personajes van detrás del origen del terror, se utiliza el espacio
como un personaje más ayudando de esta manera
a no insistir con recursos tan
usados como el rechinar de las puertas y la música escalofriante.
La escena demás que se aprecia deja expreso lo difícil
de hacer terror así en el momento en la
que el periodista, Marcelo Rivera investiga un presunto culto satánico no funciona
porque el filme nunca afianza el suspenso como una propuesta original sino que
trabaja a golpes de efecto y preparando cada escena de miedo como música
rimbombante.
Pese a los errores superados
del primer filme no superó en taquilla y solo 49 mil personas fueron a verla.
Las actuaciones mediáticas como las de Leslie Show y su desnudo y Michael
Soifer son totalmente innecesarias no agregan a la historia, pero le dan jale.
Sin duda una película que
presenta mejoras, pero el guion, la trama y el tratamiento que Fernández
entusiasta practica no basta para superar la valla que países vecinos nos han
marcado.
.jpg)
